Refranes del vino:

Consejo del padre capuchino,
con todo lo que comas vino.

El español fino,
con todo bebe vino.

Mesa sin vino,
olla sin tocino.

Higa para el mezquino,
que se siente a la mesa sin vino.

Comer sin vino,
comer mezquino.

Comer sin vino,
es miseria o desatino.

Yantar sin vino,
convite canino.

Bebe vino y come queso,
y sabrás que es eso.

Al dar las doce,
queso añejo y vino que rebose.

El queso sano,
el que da el avaro.

El queso y el barbecho,
de mayo sean hechos.

A la bota, darle el beso,
después del queso.

Dar a la bota un beso,
no es grave exceso,
darlo a una mujer,
lo suele ser.

Estando metidos en sus cueros,
no hacen daño el vino ni los aceros.

Bebiendo en la bota,
aunque bebas mucho no se nota.

Bebiendo por la bota,
parecerá que bebes una gota.

Ten buen pulso, alza la bota,
y acompaña con pijotas.

Bebe poco y come asaz,
duerme en alto y vivirás.

Si la mar fuera vino,
todo el mundo sería marino.

Quién no gusta del vino,
de Dios espere el castigo.

El hombre ladino,
estando entre extraños no bebe vino.

Trata con escama y tino,
al que no bebe vino.

Al que nunca bebe vino,
no le fíes ni un comino.

El que al mundo vino y no toma vino,
¿a que mierda vino?.

El bebedor fino,
a sorbitos bebe el vino.

A más beber,
menos comer.

Beber con medida,
alarga la vida.

Bueno es beber,
pero nunca hasta caer.

Mucho beber y andar derecho,
no es hecho.

Andar derecho y mucho beber,
no puede ser.

Gran falta es beodez,
en mocedad y en vejez.

La ebriedad,
es amiga de la verdad.

La beodez, pasa por varios períodos,
uno de ellos el de la locuacidad.

El borracho,
aunque turbio, habla claro.

Beber aquí, beber allí,
y por la noche borrachín.

Mal enemigo es el vino,
si el tomarlo se hace vicio.

Emborracharse con sidra,
borrachera ridícula,
emborracharse con buen vino de Jerez,
decente borrachera es.

Borrachera pintona, todavía no es mona,
pero ya lo va siendo la de “escucha y perdona”.

La buena borrachera,
ha de durar una semana entera.

Una borrachera gorda,
cuatro ahorra.

Lo que se piensa cuerdo,
se ejecuta borracho.

Hombre envinado,
hombre desatinado.

Hombre envinado,
hombre entrampado.

Hombre de buen tino,
el que bebe aguado el vino.

A nadie le hace mal el vino,
si se bebe con tino.

Requiere tino,
beber vino.

Sin vino,
no tendría el consejo tino.

De las uvas sale el vino,
y del vino el desatino.

Bebido el vino,
perdido el tino.

El mucho vino,
saca al hombre de tino.

Fiesta sin vino,
no vale un comino.

Boda sin borracho,
téngolo a milagro.

El mucho vino,
agua las fiestas.

El que va a la bodega y no bebe,
buena vez se pierde.

Quien va a la bodega y no bebe,
por beber se le cuenta.

Bodega de buen olor,
no ha menester pregón.

Aunque tengo malas piernas,
bien visito las tabernas.

Donde hay buen vino y la tabernera es guapa,
allí se me caiga la capa.

Un cuartillo,
apenas pasa el galillo (gallillo).

Un cuartillo de vino,
se lo bebe cualquier niño,
cuartillo y medio,
algo va siendo,
cuartillos dos,
es lo que manda Dios.

Un vasillo de vino,
al segundo le abre el camino.

El primer vasillo,
no pasa del gallillo,
el segundo,
tampoco llega a lo profundo,
y sólo el tercero,
empieza a ser firme y verdadero.

Diíta a diíta y vasito a vasito,
se acaba el vino del barrilito.

El buen vino,
en cristal fino,
y el peleón,
en el jarro o en el porrón.

Luce y reluce el buen vino,
en buen vaso cristalino.

Bebe el vino en vidrio y si el vino es generoso,
en cristal precioso.

Un vaso de vino añejo,
da alegría, fuerza y buen consejo.

Un vasito tras otro se cuela,
y el azumbre vuela.

La primera copa, es la de la sed,
la segunda, por compañía,
la tercera, es alegría,
y la cuarta, tontería.

A gloria me sabe el vino,
que viene de blanca mano y en cristal fino.

El buen vino, en copa cristalina,
servida por mano femenina.

Más abrigan buenas copas,
que malas ropas.

Quien convida al cantinero,
o está borracho o no tiene dinero.

Vino en jarro quiero,
que no me sindiquen lo que debo.

Bebe el vino a discreción,
y no a boca de cangilón.

Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero,
pero siendo de balde, echa vino tabernero.

Sea yo el que bebo,
aunque no el que debo.

Hombre que mucho bebe,
tarde pagará lo que debe.

Bebe para olvidar,
pero no te olvides de pagar.

Riñe cuando debas,
pero no cuando bebas.

Al que bebe vino,
le huele el hocico.

Quien sobre tarja bebe,
lo bebido lo mea y lo meado lo bebe.

Vino mezclado,
vino endiablado.

No mezcles dos vinos,
que harás “venino”.

Vino que no sepas mear,
no lo debes probar.

El vino más bueno,
para quien no sabe mearlo es un veneno.

El buen vino, lo has de notar,
porque para todos es de buen beber y mal dejar.

Quien buen vino bebe,
a beberlo vuelve.

El buen vino,
para el catador fino.

Bueno es el vino,
cuando es del fino.

El buen vino,
para el catador fino,
y la mujer bella,
para el que sepa entenderse con ella.

El buen vino no merece probarlo,
quien no sabe paladearlo.

El vino que es bueno,
no ha menester pregonero.

La buena solera,
hace el vino de primera.

El vino de una hoja,
guárdalo en sus botas,
déjalo envejecer,
y bebe el de dos años o tres.

Odre de buen vino, caballo saltador, y hombre rifador,
nunca duran mucho con su señor.

El buen vino,
regala tres sentidos,
la vista, por el color,
el olfato, con el olor,
y el gusto, con el sabor.

El buen vino añejo,
hace al hombre niño y remoza al viejo.

Vino añejo, pimienta y ajos,
te llevan directo a los refajos.


Vino, amigo y aceite,
cuanto más antiguo más ferviente.

Vinos y amores,
los viejos son los mejores.

Vino rancio, tocino fresco y leña vieja,
mueven la pelleja.

El buen vino sugiere buenos pensamientos,
y el malo, perversos.

El buen vino,
resucita al peregrino.

El buen vino,
es oro fino.

Buen vino y buena tajada,
y no apurarse por nada.

Vino con holgura,
tajada con mesura.

Entre dos, una azumbre,
poco cunde.

Quien bebe recio,
apura media azumbre en el almuerzo,
y si un poco se descuida,
otra media en la comida.

El vino comerlo,
y no beberlo.

Quien bebe tras la cocina,
de una higa a la medicina.

Bebe tras el caldo,
y vaya el médico al diablo.

Vino y pan,
andar te harán.

Vino con tomates,
no es un disparate,
y si éste es frito,
mejora tu vinito.

Fritada de tocino,
con cuartilla de vino.

Vino tinto con la vaca,
y blanco con espinacas.

Quien tinto lo bebe y blanco lo mea,
algo le quea (queda).

Vino puro y ajo crudo,
hacen andar al mozo agudo.

El vino puro,
dirá quien es cada uno.

El vino, poco, puro,
y a menudo.

Buen vino y sopas hervidas,
le alargan al viejo la vida.

Viejo que buen vino bebe,
tarde muere.

Viejo que vino no bebe,
cerca está de la muerte.

Ya lo decía Salomón,
el buen vino alegra el corazón.

La alegría del vino,
hace rey al mendigo.

El vino alegra,
pero endeuda.

El vino alegra el ojo,
limpia el diente,
y sana el vientre.

El vino hace reír,
hace dormir,
y los colores al rostro salir.

El vino malo, es el que hace daño,
que el bueno, siempre hizo provecho.

Vino que sabe a la pez,
vino rahez.

El vino,
enardece la virtud.

Vino de una oreja,
prendado me deja,
vino de dos,
maldígalo Dios.

Se templado en el beber,
considerando que el vino demasiado ni guarda secreto, ni cumple palabra (Don Quijote, Cervantes).

Donde entra beber,
sale saber.

Una azumbre de vino,
tiene más palabras que el calepino.

En cada botella de vino,
hay un Castelar escondido (Político y orador, presidente de la I Republica).

Engañoso el vino es,
primero da fuerza y la quita después.

Cuando el trago hace cosquillas,
afloja lengua y rodillas.

De cuidado el vino es,
se sube a la cabeza y se baja a los pies.

El vino,
de la verdad es amigo.

Cuando el vino entra,
echa el secreto afuera.

El secreto y el vino,
son mortales enemigos,

El agua, hace sudar,
y el vino, cantar.

El vino de Alaejos (Valladolid),
hace cantar a los viejos.

El vino poco, trae ingenio,
mucho, se lleva el seso.

El vino y la mujer,
se burlan del saber.

El vino y la mujer,
el juicio hacen perder.

Después de tragos y fiesta,
mira bien con quien te acuestas.

Vino y mujer,
te ponen al revés.

Vino y mujeres,
dan más pesares que placeres.

Tu vino, mujer y caballo, para ti el gozarlo,
y por eso, no alabarlos.

Beberé,
y acordaré.

Con chatos,
poco o ningún trato.

Quien tiene buen vino,
nunca le faltan amigos.

El vino para que sepa a vino,
se ha de beber con un amigo,
y si se bebe con dos,
mejor.

Bebido con buenos amigos,
sabe bien cualquier vino.

Vino y amigo que se torcieron,
sólo para vinagre fueron buenos.

El vino del vecino,
ése sí que es buen vino.

El vino de cepas viejas,
calienta hasta las orejas.

Las tres cosas de jerez,
el vino, el caballo y la mujer.



Jerez,
la tierra del buen vino es.

Jerez de años tres,
excelente vino es,
y mejor si tiene diez.

De Rota, la tintilla,
de Sanlúcar, la manzanilla,
y de Jerez,
el que rey de los vinos es (Cádiz).

Llevar a Jerez vino,
es desatino.

Llevar vino a Jerez,
manifiesta sandez.

Jerez amontillado,
mérito doblado.

Del vino de Jerez,
si tomas una copa, tomarás diez.

Del buen vino de Jerez,
poquito cada vez.

El vino de Jerez,
ya no lo deja quien lo probó una vez.

El vino de las bodegas jerezanas,
todo mal sana.

El vino de Jerez,
remoza la vejez.

Beber en Jerez cerveza,
no cabe mayor simpleza.

En Moguer (Huelva),
busca el buen vino y la buena mujer,
el vino lo encontrarás,
pero la mujer, así o asá.

El vino de La Palma (Huelva),
conforta el cuerpo y alegra el alma.

El vino de Loja (Granada),
por donde pasa moja.

El vino de Lucenica,
es cosa rica (Lucena, Córdoba).

No hay tal beleño,
como unos vasitos de vino malagueño.

Bebe el agua a chorros,
y el vino a sorbos.

El vino se hizo para los reyes,
y el agua, para los bueyes.

El vino como el Rey,
y el agua como el buey.

El agua para el pollino,
y para el hombre el vino.

El agua para un susto,
y el vino para un gusto.

El vino agrada,
y el agua enfada.

El vino malo,
es mejor que el agua buena.

A cena de vino,
desayuno de agua.

El vino y la verdad,
sin aguar.

Aguar el vino,
es criminal desatino.

De vino aguado o agua envinada,
no me des nada.